Cuando me asomé a la tienda no reparé en el bulto que se vislumbraba al fondo, el hombre posaba con su hija y caí en la cuenta de que aquel bulto era una mujer cubierta totalmente por el burka, llamé al interprete y le dije que posara también para la foto, pero, se resistía, únicamente el marido logró convencerla, aún así, tan sólo me dejó entrever sus ojos a través de los pliegues del burka.
Y, ¿como explicar la mirada de la pequeña?, me inquieta , puedo sentir mi alma perforada por su tierna miseria, por su triste futuro, algo se seguro acerca de ella, algún día también enterrarán su vida bajo un burka y se convertirá en otra super-refugiada para el resto de sus días, como su madre.
¡No Ser!… he ahí la cuestión.


